La estrategia de 3 cubos
Toda tu cartera se reparte en tres cubos según la función que cumple cada activo, no según su nombre. Es la idea central de Cubalance: cada euro tiene un trabajo.
Los tres cubos
Motor — crecimiento
Crecimiento a largo plazo. Renta variable: fondos indexados globales, ETFs, acciones, mercados emergentes, small caps u oro. Es el cubo que más rinde y más oscila.
Amortiguador — estabilidad
Estabilidad estructural. Renta fija, bonos, letras y monetarios. Reduce la volatilidad del conjunto y sirve de puente entre el Motor y el Búnker en los años difíciles.
Búnker — liquidez
Liquidez y corto plazo. Efectivo, cuentas remuneradas y fondos monetarios. Es el colchón para gastos y emergencias, y la fuente de la que se tira en las simulaciones de retirada.
Sub-cubos del Motor
El cubo Motor puede dividirse en sub-cubos configurables (por ejemplo Global, Tecnología, Emergentes, Small Caps o Acciones individuales). Así controlas con detalle a qué exposición quieres dedicar tu parte de crecimiento sin perder la visión por cubos.
Por qué funciona
La estructura te da una regla clara para cada fase: en mercados alcistas el Motor tira del patrimonio; en una caída fuerte vives del Búnker y el Amortiguador sin verte obligado a vender el Motor en mínimos. Eso es lo que conecta con el semáforo de mercado y con las retiradas del simulador de Plan.
Tú decides el reparto
Los porcentajes objetivo de cada cubo los defines tú en Configurar. Si no sabes por dónde empezar, el capítulo de Tipos de cartera propone plantillas según tu perfil.