Pignoración y LTV
Pignorar es pedir un préstamo usando tu cartera como garantía, sin venderla. Te da liquidez sin tributar por plusvalías ni romper la estrategia, pero añade un riesgo que hay que controlar: el LTV.
Qué es el LTV
LTV (Loan to Value) es la proporción entre la deuda y el valor de la garantía:
Los tres estados
El límite de liquidación
Aquí está el riesgo clave: el LTV no solo sube cuando pides más deuda, también sube cuando cae el valor de tu colateral. Si el Motor se desploma, tu LTV puede dispararse aunque no hayas tocado la deuda. Si cruza el límite que pactaste con el banco, este puede exigirte aportar más garantía o, en último término, liquidar parte de tu cartera para recuperar su dinero — justo en el peor momento, con el mercado caído. Por eso conviene mantener el LTV bajo y dejar margen de sobra.
Las herramientas
- Calculadora LTV: dos modos — pignoración inmobiliaria (financiar la entrada y gastos de un inmueble) y préstamo personal pignorado (liquidez inmediata). Muestra el LTV resultante, el margen restante y la cuota.
- Simulador de pignorables: ve cuánto te prestaría un banco (habitualmente hasta el 50 % del valor del fondo) y la cuota trimestral en sistema bullet (pagas solo intereses) variando TIN y plazo.
- Mis pignoraciones: registra y sigue las pignoraciones activas vinculadas a cada ISIN, con su deuda, colateral, LTV y vencimiento.
- Historial LTV: la evolución de tu apalancamiento en el tiempo.